La comunidad de Rigores vive momentos de profundo dolor tras el sepelio de las 20 víctimas de la masacre que estremeció al país en el sector del Bajo Aguán.
Entre lágrimas y escenas de consternación, familiares y vecinos despidieron a hombres, mujeres y menores de edad asesinados durante el ataque armado ocurrido en una finca de palma africana, en uno de los hechos más violentos registrados recientemente en la zona norte del país.
El ambiente en la comunidad estuvo marcado por el duelo, el silencio y la indignación, mientras pobladores exigieron justicia y una investigación que esclarezca lo sucedido y lleve a los responsables ante la justicia.
La masacre dejó un saldo oficial de 20 personas asesinadas en la aldea Rigores, Trujillo, departamento de Colón. El violento ataque armado ocurrió en una finca de palma africana y cobró la vida de hombres, mujeres y menores de edad, sumergiendo a la comunidad en un profundo luto.
El desgarrador sepelio de las víctimas ha estado marcado por escenas de dolor y la exigencia de las siguientes acciones y respuestas:
Víctimas identificadas: Entre los fallecidos figuran tres hermanas de la familia Rodríguez y varios menores de edad.
Clamor ciudadano: Familiares y pobladores exigen que se haga justicia, se esclarezcan los móviles y se capture a los responsables de esta tragedia.
Contexto agrario: El sector del Bajo Aguán es escenario histórico de una aguda crisis agraria y disputas de tierras, problemática agravada por la infiltración de grupos criminales en la zona.
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